Vamos precalentando el horno a 180º.
En un bol echamos la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal. Mezclamos muy bien, a mano, con cuchara, no en la batidora y añadimos el agua, la vainilla y el aceite. Seguimos mezclando. En un vasito mezclamos el bicarbonato y el vinagre para que haga reacción y esto, lo añadimos a la masa volviendo a mezclar bien.
Rallamos la piel de los tres limones, bien lavaditos antes, y añadimos a la masa.
Introducimos la masa en moldes para muffins. Si son de silicona, conviene antes engrasarlos con un poco de margarina vegetal y enharinarlos. Si son de papel, tipo magdalena, no hace falta pero procurad que los moldes de papel no sean muy finos para que la masa no se extienda en el molde, sino que suba hacia arriba. Si son muy finos, yo suelo poner varios moldes de papel juntos para cada muffin.
Metemos en el horno hasta que la masa esté bien dorada y al meter un picho salga limpio. (Suele ser unos 20-30 minutos pero mejor ir comprobando porque cada horno es un mundo).
Una vez hechos, los sacamos del horno y los dejamos enfriar.
Mientras, preparamos el glaseado
En un bol pequeño mezclamos el zumo de limón y el azúcar glass, batiendo bien.
Una vez fríos los muffins echamos el glaseado por encima y esperamos un poco a que empape y seque el glaseado. Quedará una costrita por encima riquííííísima!! ^__^