Salteado de garbanzos, setas y calabaza con chorivegano

Salteado de garbanzos, setas y calabaza con chorivegano
Salteado garbanzos setas calabaza
Raciones 2
Los salteados son fáciles y rápidos de hacer y puede hacerse un riquísimo salteado casi con cualquier verdura que tengas en casa, siempre con una base de cebolla o puerro. En este caso, como tenía hechos choriveganos, probé a sofreírlos y ha sido un buen invento pero, si no tienes, puedes perfectamente hacerlo sin ellos o sustituirlo, por ejemplo, por salchichas vegetales o tacos de tofu ahumado.
Tiempo de prepa. 5 minutos
Tiempo de cocción 25 minutos
Tiempo total 30 minutos

Ingredientes

  • 1 puerro.
  • 2 tazas de garbanzos cocidos (unos 300 gr.)
  • 1 puñado de setas frescas (en este caso he usado shiitake).
  • 1/2 calabaza pequeña.
  • 1 chorivegano (o unos 150 gr. de tofu ahumado, o un par de salchichas de tofu).
  • Especias: hierbas provenzales, estragón y nuez moscada.
  • 1 chorrito de sirope de ágave.
  • 1 chorrito de salsa de soja.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.

Instrucciones

  • Picamos el puerro y lo pochamos en una sartén con un chorrito de aceite a fuego medio y un poco de sal.
  • Cortamos el chorivegano en tacos y lo añadimos al sofrito en cuanto el puerro empiece a ablandar un poco y dejamos que se dore el chori junto con el puerro. Rectificamos de sal.
  • Al rato, añadimos la calabaza cortada en trozos y, al poco, las setas también cortaditas en trocitos.
  • Finalmente echamos los garbanzos escurridos.
  • Especiamos y añadimos un pequeño chorrito de sirope de ágave y otro de salsa de soja. Muy poco de ambos ya que es para dar un ligero toque, nada más.
  • Seguimos dejando que se sofría todo, removiendo para que no se pegue lo del fondo y que se haga todo por igual.
  • Cuando la calabaza esté tierna, está listo.
  • Servir inmediatamente y ¡disfrutar!
  • ^__^

Tabule

Tabule
Tabule
Raciones 4
Esta receta es una mezcla del tabule árabe, cuya receta original no lleva bulgur, y el kisir turco, pero sin la salsa de pimientos que lleva éste. Es una ensalada facilísima, rápida y muy fresquita para el veranito. El bulgur se puede reemplazar por cuscús o, si queremos un buen aporte de proteínas, lo podemos sustituir por quinoa. ¡Está delicioso!
Tiempo total 20 minutos

Ingredientes

  • 1 taza de bulgur.
  • 1 buena rama de perejil fresco (que picado ocupe una taza aproximadamente)
  • 2 pimientos verdes.
  • 1 pimiento rojo (o medio, si es muy grande).
  • 1 tomate.
  • El zumo de 1 limón.
  • Hierbabuena fresca o, en su defecto, seca.
  • 1/2 vasito de aceite de oliva virgen Extra.
  • Sal.

Instrucciones

  • Primero de todo hay que ablandar el bulgur, para lo cual, calentamos agua en un cazo con una pizca de sal y, cuando hierva, la vertemos en un cuenco sobre el bulgur. Al cabo de unos 15 min. éste estará blando. Dejar enfriar.
  • Mientras, cortamos el perejil y la hierbabuena muy finito y los pimientos y el tomate en tacos pequeñitos.
  • Cuando el bulgur haya enfriando, lo echamos en una ensaladera grande y mezclamos bien con el tomate y los pimientos, el perejil y la hierbabuena picados. Añadimos sal, el aceite y el zumo de limón.

Notas

Para reemplazar el bulgur por cuscús, se hace el mismo proceso: hervir agua y verterla sobre el cuscús.
Si queremos reemplazarlo por quinoa, ésta se prepara igual que el arroz: se pone a calentar en un cazo la quinoa (1 taza aprox.) con el doble de volumen de agua que de quinoa y, cuando hierva, se tapa, se baja el fuego al mínimo, y se cuece 20 minutos.
En cualquier caso, igual que hacemos con el bulgur, dejar enfriar tanto el cuscús como la quinoa antes de mezclar con el resto de ingredientes, ya que esta es una ensalada fría.

Crema fría de remolacha

Crema fría de yogurt de soja y remolacha
Crema fria de remolacha con patatas
Raciones 2
Este plato es una adaptación de una riquísima receta de mi gran amiga Kristina Sabaite. Es una versión de un plato típico lituano, de donde ella es. Es un plato fresquito, facilísimo y rápido. Se toma con una rica guarnición de patatas fritas. ¡Gracias por la receta, Krize!
Tiempo de prepa. 25 minutos
Tiempo total 25 minutos

Ingredientes

Para la crema
  • 3 remolachas cocidas.
  • 500 grs. de yogurt natural de soja.
  • 1 tacita de pepinillos en vinagre.
  • Sal.
Para la guarnición
  • 3 patatas.
  • Aceite de oliva virgen extra y sal.
  • cúrcuma en polvo.
  • 1 ó 2 salchichas vegetales (opcional).

Instrucciones

  • Cortamos las remolachas en trozos y las metemos en el vaso de la batidora junto con el yogurt, los pepinillos en vinagre y la sal.
  • Batimos todo hasta conseguir una crema suave y homogénea rectificando de sal, a gusto de cada uno.
  • Esta crema se suele acompañar de una guarnición de patatas fritas. Están más ricas si las cortamos en láminas y las freímos como para tortilla de patata: a fuego medio para que a la vez que fríen, se cuezan un poco y se apelotonen. Una vez fritas se las espolvorea por encima con un poco de cúrcuma en polvo.
  • Echamos unas pocas dentro de la crema y se come así, mezcladas con ella.
  • Yo he probado también a acompañar la crema con otras guarniciones como una salchicha vegetal pasadita por la plancha y cortada luego en lonchas. Se echan los trozos en la crema a modo de picatostes y está también riquísimo.
  • ¡Que aproveche!

Notas

El tiempo de preparación arriba indicado es contando que hacemos la crema con la guarnición de patatas ya que freírlas es lo que lleva más tiempo. Si lo que queremos es hacer simplemente la crema para, por ejemplo, cenar, y que sea bien ligera, sin guarnición ni nada, el tiempo de preparación en bien rápido: lo que se tarde en cortar la remolacha y batir todo en la batidora. Apenas 5 minutos ^__^

Potaje de espinacas y calabaza

Potaje de espinacas y calabaza
Potaje
Raciones 4
Esta es una versión del tradicional potaje que en mi casa era típico en Semana Santa pero, aparte de veganizado, utilizando garbanzos ya cocidos y así nos evitamos el remojo de la noche anterior.
Tiempo total 50 minutos

Ingredientes

  • 500 gr de garbanzos cocidos.
  • 500 gr. de espinacas frescas.
  • 500 . gr. de calabaza.
  • 1 patata.
  • 1 zanahoria.
  • 1 tomate.
  • 1 cebolla.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 cucharada de pimentón dulce.
  • 1/2 cucharadita de comino.
  • 1 cucharadita de hierbabuena seca.
  • 1 pastilla de caldo vegetal.
  • Aceite de oliva virgen y sal.

Instrucciones

  • Primero de todo, lavamos bien las espinacas y las dejamos escurrir y secar un poco.
  • En una cacerola, echamos un choro de aceite y echamos la cebollita picada y un poco de sal. Al poco, cuando la cebolla empiece a transparentar, añadimos la zanahoria cortada en rodajas y, al poco, el tomate en tacos y el ajo picado. Corregimos con un poco de sal y seguimos pochando.
  • Al rato, añadimos también la calabaza cortada en trozos y, pasado un ratito, las espinacas cortadas un poco. Éstas ocuparán mucho volumen pero en seguida se consumen y se reduce mucho el volumen que ocupan. Seguimos haciendo el sofrito y, cuando veamos que la cebolla está ya blanda del todo y la zanahoria y la calabaza han empezado a ablandar, añadimos agua hasta cubrir generosamente los ingredientes.
  • Añadimos la pastilla de caldo vegetal, la patata cortada en trozos y las especias (el comino, la hierbabuena y el pimentón). Subimos el fuego al máximo y dejamos que empiece a hervir. Cuando hierva, bajamos un poco el fuego (no mucho, que sea fuerte pero no el máximo) para que siga cociendo y dejamos hacerse unos 45 minutos. Antes de que transcurra este tiempo, cuando falten aproximadamente 20 minutos de cocción, añadimos los garbanzos cocidos para que cojan el sabor del guiso. Durante toda la cocción, de vez en cuando, comprobar el punto de sal para añadir más si es necesario.

Ensalada de quinoa

Ensalada de quinoa
Ensalada de quinoa
Raciones 4
Un plato facilísimo y con un importante aporte de proteínas ya que la quinoa contiene 8 de los 9 aminoácidos esenciales y es muy rica en hierro, calcio y fósforo. Si, además, utilizamos verduras frescas y tofu, tenemos una ensalada completísima.
Tiempo de prepa. 5 minutos
Tiempo de cocción 20 minutos
Tiempo total 25 minutos

Ingredientes

  • 150 gr. de quinoa.
  • Un buen puñado de hojas verdes (lechugas varias, espinacas, rúcula, etc...).
  • 1 zanahoria cortada en juliana.
  • 1 calabacín cortado en juliana (crudo, tal cual, con piel y todo).
  • 100 gr. de tofu (podemos usarlo de algún sabor como ahumado, a las finas hierbas, etc...).
  • 1 salchicha de tofu (yo utilizo las vienesas de la marca Taifun: ¡riquísimas!).
  • Una taza de brotes de soja cocidos (ecológicos).
  • Maíz dulce.
  • Semillas de sésamo.
  • Aceite de oliva y sal.
  • Mostaza y eneldo (o, directamente salsa de eneldo, si tenemos).
  • Picatostes de pan.

Instrucciones

  • Primero de todo, lavamos y escurrimos la quinoa unas cuantas veces y después la ponemos a cocer con el doble de volumen de agua que de quinoa. Se cuece exactamente igual que el arroz: primero a fuego fuerte hasta que hierva y, después, se baja el fuego al mínimo, se tapa y se deja cocer durante 15-20 minutos.
  • Mientras, lavamos las verduras, cortamos en juliana la zanahoria y el calabacín, cortamos el tofu en dados, la salchicha en rodajitas y mezclamos todo en una ensaladera amplia junto con los brotes de soja y el maíz. Salamos y echamos un chorrito pequeño de aceite.
  • Cuando la quinoa está cocina, escurrimos bien y la dejamos que enfríe un poco, tras lo cual, la agregamos a la ensaladera y mezclamos bien con todos los ingredientes. Añadimos los picatostes, el sésamo y, si tenemos salsa de eneldo, la añadimos también. Si no, hacemos una mezcla con mostaza suave, eneldo seco y un poquito de sirope de ágave y... ¡listo!

Guiso de judía mungo (soja verde)

Guiso de judía mungo (soja verde)
Guiso de soja verde
Raciones 4
Un riquísimo y facilísimo plato caliente con un buen aporte de proteína, potasio y magnesio que proporciona la soja verde, o judía mungo.
Tiempo de prepa. 10 minutos
Tiempo de cocción 30 minutos
Tiempo total 40 minutos

Ingredientes

  • 250 grs. de soja verde dejada en remojo la noche anterior.
  • 1/2 cebolla.
  • 1 pimiento verde.
  • 2 zanahorias.
  • 1/2 calabacín.
  • 1 ó 2 ramitas de apio.
  • 1 ó 2 patatas.
  • 1 diente de ajo picado.
  • 4 bolitas de pimienta negra.
  • 1 pastilla de caldo vegetal.
  • 1/2 vasito de aceite de oliva virgen.
  • Nuez moscada.
  • Comino.
  • Sal.

Instrucciones

  • Lavamos y escurrimos bien la soja que hemos dejado en remojo por la noche (en agua siempre fría) y la ponemos en la cacerola.
  • Añadimos la cebolla picada y la verdura cortada en trozos grandes y las patatas cortadas en tacos.
  • Cubrimos con agua hasta que ésta sobresalga unos tres dedos por encima del volumen de los ingredientes. Añadimos el vaso de aceite, la pastilla de caldo troceada, las bolitas de pimienta, una cucharadita de sal y las especias: la nuez moscada rallada y el comino puede ser en polvo o en grano.
  • Ponemos a cocer a fuego medio, destapado, unos 30 minutos hasta que veamos que la soja se ha abierto un poco y la verdura y las patatas están tiernas. ¡Facilísimo y muy, muy rico!

Pasta al pesto

Pasta al pesto
Pasta al pesto
Raciones 2
Una receta facilísima, pero que cuelgo aquí para que veáis cómo hacer un pesto perfecto sin necesidad de echar queso parmesano y con un sabor exactamente igual que el tradicional. Además, si lo queremos más económico, podemos sustituir perfectamente los piñones por anacardos. Es sí: éstos, siempre crudos, no tostados.
Tiempo de cocción 10 minutos
Tiempo total 10 minutos

Ingredientes

  • Pasta para cuatro personas (en este caso he usado espagueti).
  • Sal.
Para el pesto
  • 30 grs. de albahaca fresca.
  • 40 grs. de piñones o, en su defecto, anacardos crudos (muy importante que no sean tostados).
  • 1 diente de ajo.
  • 1 pizca de sal.
  • 8 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 4 cucharadas de agua templada.
  • 2 cucharadas de levadura de cerveza.

Instrucciones

  • Primero, cocemos la pasta en abundante agua. Antes de que rompa el hervor, echamos una cucharada de sal y, cuando empiece a hervir, echamos la pasta. Hay que vigilarla y removerla de vez en cuando para que no se pegue. Es importante que no se quede blanda y quede al dente.
Mientras, preparamos la salsa
  • En una picadora, picamos los anacardos o piñones junto con el diente de ajo. Lo llevamos al vaso de la batidora y añadimos la albahaca bien limpia y seca y el aceite. Agregamos el agua, la pizca de sal y la levadura de cerveza. Seguimos batiendo, probamos de sal, rectificamos si es necesario y, cuando la pasta esté lista y escurrida, echamos la salsa directamente sobre la pasta bien caliente.
  • Podemos espolvorear con un poco de queso vegetal rallado.
  • ¡Que aproveche!

Pisto con calabacín y patatas

Pisto con calabacín y patatas
Pisto
Raciones 4
Una variante del pisto tradicional, añadiendo patatas y calabacín. Aunque es un plato muy fácil de hacer, también es muy laborioso, ya que hay que freír todo por separado, a fuego lento/medio y estar pendiente encima de ello para que no se agarre nada. Así que, aunque sencillo, hay que tener claro que lo mismo te pasas una hora en la cocina. Pero el resultado, ¡merece el esfuerzo!
Tiempo total 1 hora

Ingredientes

  • 1 cebolla.
  • 1 berenjena no muy grande.
  • 1 calabacín.
  • 4 pimientos verdes.
  • 4 patatas.
  • 500 gr. de tomate frito casero.
  • Aceite de oliva virgen.
  • Sal.

Instrucciones

Nos hacen falta tres sartenes ya que hay que cocinar tres cosas por separado, a la vez
  • Primero de todo, lavamos la berenjena, la secamos, la cortamos en trozos y la echamos sal. Reservamos. Lavamos también el calabacín, lo cortamos en trozos y reservamos. Lavamos los pimientos, los cortamos y despepitamos y, tras secarlos bien, los ponemos a freír en una de las sartenes en la que previamente hemos calentado aceite. Echamos sal y los dejamos friendo, a fuego medio, suavemente y tapados, moviendo de vez en cuando para que se frían bien y por igual.
  • Por otra parte, echamos un chorro de aceite en otra de las sartenes (la más grande, ya que ésta va a ser en la que luego juntemos todos los ingredientes de las demás sartenes) y vamos pochando la cebolla previamente picadita y con un poco de sal.
  • Mientras, pelamos las patatas, las cortamos en rodajas finas y las ponemos a freír en aceite en la tercera sartén. Las salamos y dejamos hacer a fuego medio y tapadas para que se vayan cociendo a la vez que friendo. Esto es muy importante ya que no las queremos fritas como para guarnición.
  • Cuando la cebolla esté transparente, añadimos la berenjena y dejamos que se hagan juntas. Un poco más tarde, cuando la berenjena empiece a cambiar de color, añadimos el calabacín. Rectificamos de sal y seguimos haciendo a fuego medio, tranquilamente.
  • Mientras, hemos estado vigilando y moviendo las patatas y los pimientos, cada uno por su parte. Cuando los pimientos estén listos y tiernos, bien hechos, sin que hayan llegado a ponerse marrones sus bordes, los sacamos de la sartén, los escurrimos bien del aceite, y los reservamos en un plato con papel absorbente.
  • Hacemos lo mismo con las patatas: cuando estén blandas y bien hechas, las escurrimos, las reservamos en otro plato y reservamos.
  • Cuando, en la sartén de la cebolla, veamos que tanto ésta como el calabacín y la berenjena estén ya ablandándose, agregamos el tomate frito y dejamos que se terminen de hacer cociéndose en el tomate, borboteando a fuego medio y removiendo frecuentemente para que nada se agarre. A media cocción añadimos los pimientos previamente fritos que hemos reservado y removemos para que vayan soltando sabor al guiso.
  • Cuando falte ya poco para que todo esté bien hecho y veamos que ya el calabacín, la cebolla y la berenjena están totalmente blandos y hechos, añadimos finalmente al guiso las patatas. Removemos otro poco y dejamos un par de minutos más antes de apagar el fuego y servir directamente, bien calentito.

Lentejas de mi abuela

Lentejas de mi abuela
Lentejas de mi abuela
Raciones 4
Pues sí: la auténtica receta de lentejas de mi abuela pero... ¡veganizada! Nunca he probado lentejas más ricas que las de mi abuela así que, no pude esperar nada a hacer la versión vegana y, todo hay que decirlo, ¡están igual de ricas! Una receta facilísima que se hace sola y con un resultado ¡espectacular!
Tiempo de prepa. 5 minutos
Tiempo de cocción 40 minutos
Tiempo total 45 minutos

Ingredientes

  • 250 gr. de lentejas (remojadas, como poco, 2 horas antes).
  • 1 cebolla.
  • 2 zanahorias.
  • 1 pimiento verde.
  • 2 patatas.
  • 1 cucharadita de pimentón dulce.
  • 1 hoja de laurel.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 pastilla de caldo vegetal (ecológico).
  • 4 bolitas de pimienta.
  • 1/2 vasito de aceite de oliva virgen.
  • Sal.

Instrucciones

  • Es un plato sencillísimo porque se hace solo. Simplemente hay que echar todos los ingredientes prácticamente a la vez en la cacerola y cubrirlo de agua.
  • Escurrimos y lavamos un poquito las lentejas remojadas y las ponemos en una cacerola.
  • Pelamos la cebolla y y los ajos. Cortamos la cebolla en cuartos o la picamos, esto, a gusto. Lo mismo con el ajo que podemos echar los dientes pelados enteros o picarlos, como más nos guste. Agregamos la cebolla y los ajos a la cacerola.
  • Lavamos el pimiento y la zanahoria, los cortamos en trozos grandes y lo echamos también a la cacerola junto con las patatas peladas y cortadas en trozos, las hojas de laurel y las bolitas de pimienta.
  • Echamos agua fría hasta que el agua cubra unos tres dedos por encima de los ingredientes y añadimos una cucharada de sal, el vasito de aceite, la cucharada de pimentón y la pastilla de caldo desmenuzada. Ponemos al fuego y dejamos que se vaya calentando y cociendo a fuego medio durante 40 minutos aproximadamente, hasta que las lentejas estén tiernas y las verduras bien hechas.
  • ¡Y así de fácil es!

Pasta con calabacín a la crema

Pasta con calabacín a la crema
Pasta con calabacin
Raciones 2
Esta receta es una versión modificada de una receta del libro de "Cocina vegetariana" de Jenny Stacey. Es una receta muy fácil y rápida porque la salsa prácticamente se hace en lo que tarda la pasta en cocerse. Y, con lo rico que está, es ideal para hacer un plato riquísimo cuando no te apetece estar mucho tiempo en la cocina ^_^
Tiempo total 20 minutos

Ingredientes

  • Pasta para dos personas.
  • 1 calabacín.
  • 2 dientes de ajo.
  • El zumo de un limón.
  • 1 tetrabrick de 250 ml. de nata líquida vegetal de soja.
  • 2 cucharadas de almendra cruda molida.
  • 1 cucharada de levadura de cerveza.
  • Queso vegano rallado.
  • Aceite de oliva, sal y pimienta.

Instrucciones

  • Primero de todo, ponemos la pasta a cocer en abundante agua con sal -cuidando de que se quede al dente- y con orégano y albahaca secos.
Mientras, vamos preparando la salsa
  • Picamos los dientes de ajo y cortamos el calabacín, bien limpio y sin pelar, en tiras muy finas. Para esto es ideal un pelapatatas ya que salen las tiras muy finitas.
  • Ponemos a calentar en una sartén dos o tres cucharadas de aceite de oliva virgen y echamos el ajo picadito. Cuando empiece a dorar, agregamos el calabacín en tiras y un poco de sal, removemos y dejamos hacer unos minutos. Después, echamos el zumito de limón y seguimos haciendo para que el calabacín lo absorba bien.
  • Cuando el calabacín empiece a estar blandito, agregamos la almendra en polvo, removemos un poco más y echamos en seguida la nata líquida. Salpimentamos, echamos la cucharada de levadura de cerveza y dejamos que se haga a fuego medio y se vaya espesando y consumiendo la nata.
  • Cuando la pasta esté cocida, la escurrimos bien y la añadimos a la sartén con la salsa. Removemos y servimos con un poco de queso vegano rallado por encima y espolvoreamos con orégano y albahaca si queremos.

Notas

La levadura de cerveza no es imprescindible. Por su sabor fuerte, en la cocina vegana suele emplearse para imitar el sabor del queso parmesano ya que, efectivamente, se parece bastante.
La almendra en polvo tampoco es de la receta original por lo que, si en ese momento no tienes, puedes hacer la receta sin la almendra sin problema.
Si te gusta mucho la pasta con queso, puedes añadir también parte del queso rallado cuando eches la nata en la sartén y que se funda con la salsa mientras se hace.
Lo que sí es importante e imprescindible es el zumo de limón. Le aporta un gusto acidito muy especial y característico de esta receta. ¡No dejes de echarlo!